sábado, 9 de mayo de 2026


“Magistral Lección Humanista” 

 EL CUENTO DE LA PRINCESA KAGUYA 

-Cartel del film-.

 La Filmoteca Española de Andalucía -con salas en Córdoba, Granada, Sevilla y Almería-, al estar dirigida por un emprendedor creativo humanista, viene desempeñando una didáctica y destacada labor cinematográfica, no solo provincial y regional, sino también ejemplar a nivel nacional e internacional… 

 Su director Pablo García Casado, Licenciado en Derecho, es un reconocido y premiado poeta y novelista, que cuenta en su historial -entre publicaciones propias e inclusiones en antologías-, con una quincena de obras, habiendo sido reconocido con los premios: Ojo Crítico de Poesía de Radio Nacional de España (1997) y Mejor Poemario de la Crítica de la Asociación Española de Críticos Literarios (2026), entre otros. Entre sus memorables obras poéticas, destacan: Las afueras (1997), El mapa de América (2001), La cámara te quiere (2019), Cada uno es mucha gente (2025)… 

 Creatividad y emprendimiento, con los que propulsa, reiteramos, la sobresaliente y ejemplarizante labor de la Filmoteca de Andalucía, a nivel regional, nacional e internacional en el actual Panorama Cultural y Didáctico del Cine, en el que se inscribe el interesante filme oriental El cuento de la princesa Kaguya, de Isao Takahata, basado en el célebre cuento clásico de la lilteratura universal El cuento del cortador de bambú, de autor anónimo. 

 Aunque sea una remota y milenaria leyenda oriental del siglo IX, El cuento del cortador de bambú, por su moraleja y sabias enseñanzas de valores humanos, para mayores y pequeños, como ocurre con todas las historias de los cuentos clásicos universales -Alicia en el país de las maravillas, Blancanieves y los siete enanitos, Caperucita roja…-, su historia no se ha visto menoscabada ni en otras culturas, ni en el tiempo… 

 Hoy más y mejor que ayer, en sus numerosas e incontables versiones, de todos los países de oriente y occidente, en la mayoría de los idiomas, la fabulosa y fantástica historia japonesa de “la princesa que vino a la tierra de la luna, la bellísima Kaguya”, en la literatura, la radio, el teatro y sobre todo en el cine, sigue interesando a todas las gentes. 

 En nuestro idioma español, escritas, ilustradas, en papel, en formato digital, ebooks o kindle, en muchas editoriales, son interminables las publicaciones que existen del intrigante cuento humanista de El cortador de bambú

 Prosiguiendo la iconográfica y profusa tradición japonesa de ilustrar historias populares, se pueden encontrar numerosas versiones, como la clásica de Cuentos Ilustrados Japoneses o la moderna de El cuento del cortador de bambú, que se reseñan, publicadas por las editoriales Satori y Chidori… 

 Son muy estimadas las versiones actuales de El cuento del cortador der bambú, de la Editorial Chidori: literaria, traducida e introducida por el prestigioso japonista Iván Hernández Núñez, y la delicadamente ilustrada por la conocida Abe, Ana Belén Villalba García. 

Dos versiones, clásica y moderna, de cuentos japoneses.

 Pues bien, en esa espléndida tradición iconográfica, japonesa y oriental, de tratar temas literarios populares y universales, basado en la historia de El cuento del cortador de bambú, se realizó el año 2013 el filme de El cuento de la princesa Kaguya, de Isao Takahata, producido por la prestigiosa productora de dibujos animados GHIBLI. 

 Precioso filme, el último del genial realizador japonés Takahata, que hoy, como si se tratase de un merecido homenaje al realizador -fallecido por cancer de pulmón-, nos rememora la Filmoteca de Andalucía. 

 El guionista, director y productor japonés de cine de animación Isao Takahata (Tokio, 1935-2018), graduado en Literatura Francesa en la Universidad de Tokio, relata en su historial que, influido por el filme francés de dibujos animados El Rey y el ruiseñor, de Paul Grimault, con guión de Jacques Prévert -basado en el popular cuento de Hans Christian Andersen, La pastora y el deshollinador-, prefirió dedicarse al cine de animación 

 Tuvo sus inicios profesionales trabajando como ayudante de dirección en los legendarios Estudios de Animación TOEI, en los que realiza su primer filme Las aventuras de Hols, Príncipe del sol (1968), junto al guionista, ilustrador, animador y realizador Hayao Miyazaki; inseparable tándem que también trabajó en los Estudios NIPPON y otros, fundando y creando más tarde su propio Estudio GHIBLI. 

 En Nippon, con la colaboración de Miyazaki en diversos cometidos, Takahata, realiza para televisión las series: Heidi, la niña de los Alpes (1974), Marco, de los Apeninos a los Andes (1976) y Ana de las tejass verdes (1979), cuyos clamorosos éxitos internacionales, le catapultarán a la fama. 

Isao Takahata, director de El cuento de la princesa Kaguya.
 
 Además de otros trabajos como productor, entre los que destaca El castillo en el cielo (1986), dirigido por Hayao Miyasaki, en su Estudio Ghibli, hasta culminar su obra final El cuento de la Princesa Kaguya (2013), Takahata dirige cuatro filmes en los que manifiesta su maestría y plenitud artística: La tumba de las luciérnagas (1988), Recuerdos del ayer (1991), Pompoko (1994) y Mis vecinos los Yamada (1999); filmes que, por su original forma de narrar y peculiar estética expresionista, marcan un alto hito en la Historia del Cine de Animación de Japón y Mundial. 

 Por la magistral y ejemplar trayectoria humanista de su filmografía, Takahata ha sido distinguido con importantes reconocimientos como: Premio Especial del Jurado en el Festival Internacional de Cine de Animación de Annecy (Francia), por su filme Pompoko; Oficial de la Orden de las Artes y las Letras de (Francia), por su contribución al desarrollo mundial del cine de animación; Premio Windsor McCay -célebre historietista estadounidense-, por las emotivas y conmovedoras historias de sus filmes; y nominación al Oscar al Mejor Filme de Animación (2015), por El cuento de la princesa Kaguya, entre otros. 

 En 2013, en el Estudio Ghibli, se realizan dos filmes memorables, basados en sendas obras literarias y técnicas de animación características y propias del estudio, muy similares: El viento se levanta, de Hayao Miyazaki -nominada al Oscar de ese año- y El cuento del cortador de bambú, de Takahata. 

 El cuento del cortador de bambú o El cuento de la princesa Kaguya, ética y estéticamente por su extraordinarios valores temáticos, morales o moraleja, y artísticos, exprerionistas, es, sin lugar a adudas, la obra cumbre de Isao Takahata. 

 Aunque pueda pacecer que, hoy, actualmente, la estética del filme está muy superada con las modernas técnicas de animación por ordenador y con inteligencia artificial, no es así; con los aparentemente, sencillos dibujos tradicionales, realizados a mano, de citados filmes, sus realizadores logran una cálida, expresiva, sensible, y emotiva comunicación, no conseguida con los avanzados, pero fríos, procedimientos vanguardistas “sobresalientes en mucho ruido y pocas nueces…” 

Sencillo, pero expresivo fotograma de la belleza de la princesa Kaguya.

 A través del desarrollo físico y psicológico de la princesa Kaguya -infancia, adolescencia, juventud…-, el cuento, literario y cinematográfico, trata emotiva y minuciosamente importantes temas vitales como: las relaciones con la naturaleza, las relaciones familiares y sociales, los valores existenciales, el misterio de vivir, la felicidad, la alegría, la tristeza… 

 El cuento, con su fabulosa fantasía cuya historia se narra y subraya como ”Kaguya, la princesa que vino de la luna”, y a la que metafóricamente vuelve; dada la tradicional filosofía oriental acerca de los aforismos y proverbios, es un claro alegato sobre la vuelta a los valores naturales y al regreso de la adulteración a la pureza del ser niño… 

 La luna -atendiendo al sabio y profundo refrán de “estar en la luna”-, viene a ser en el cuento un símbolo de la trascendencia hacia el más allá, del viaje hacia la luz de los valores espirituales, desdeñando la persuasiva falacia de los terrenales y materiales. 

 A lo sumo, El cuento del cortador de bambú de Takahata es un poético, filosófico y reflexivo filme humanista y universal, que nos hace pensar sobre los auténticos valores de la verdad, bondad y belleza, que dan sentido a nuestra vida, a cualquier vida… 

 Francisco Montero.