El respeto al ser diferente, pensar, sentir...
LA ÚLTIMA PELICULA
Reflexiono e indago, minuciosamente, sobre las opiniones y razonados argumentos de mi compañero de butaca -profesor de historia y autorizado experto en la vida y obra de Federico Garcia Lorca-, tras el visionado de la “última película”, La bola negra, enviada por la Academia Española del Cine al grandilocuente y ahora un tanto sofisticado Festival de los Oscars…
Algunos de los Premios de los grandes festivales del cine, acerca de los más auténticos valores del Septimo Arte de Artes, ni son ya lo que fueron, ni lo serán; influenciados por las poderosas plataformas y grandes empresas audiovisulaes, que imponen, prevalentemente, para atender sus negocios y satisfacer los gustos de las grandes masas de público: espectacularidades, sensacionalismos, distracciones muy cuestionables…- cuando no manipuladoras de genuinos valores artísticos de verdad, bondad, belleza…-.
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Apunte curioso y sugerente ¿…? para esta reflexión, es que, en los próximos Premios de los Gobernadores de la Academia de Hollywood, posteriores y anteriores a los los Oscars 2026-27, se rendirá un merecido homenaje por su trayectoria artística a la actriz Glenn Close, participante en citado filme español La bola negra, en un papel que nos parece mejor hubiera interpretado un supuesto historiador presumiblemente hispanista y lorquiano…
No obstante, será un acierto, o no, de la Academia Española del Cine, y de su actual presidente, Fernando Méndez-Leite, cineasta decano, prestigioso realizador de televisión y cine, escritor y crítico, a quien recuerdo como autorizado profesor de Historia del Cine Contemporáneo en la Universidad de Valladolid, en cuya ciudad, a su vez, prevaleció la SEMINCI, Semana Internacional de Cine, entonces muy dedicada a los Valores Humanos…
Al hacer referencia a la última película española presentada a concurso al próximo evento americano de los Oscars y a la prestigiosa Semana Internacional de Cine de Valladolid, he rememorado un filme de un Humanismo excepcional, titulado precisamente La última película (2021) del realizador indio Pan Nalin, que se encuentra ahora en el interesante y agradecido programa cultural y gratuito Somos Cine de RTVE, y que, por sus valores, prefiero reseñar.
El muy aclamado y famoso guionista, director y productor indio de cine, autodidacta, Nalin Kumar Pandia -conocido internacionalmente en el cine como Pan Nalin-, nació en la pequeña aldea rural de Adtala, al oeste de la India, cuyos humildes padres le educaron en modestos valores espirituales y humanistas, y en la sabia, sencilla pero compleja, filosofía India del Ayurveda -o filosofía del arte del bienestar-, que luego aflorarían en sus películas.
De niño ayudó a su padre a vender té en la estación de tren del pueblo, cuya experiencia trataría más tarde en La última película, un tanto autobiográfica. De joven, estudió Diseño en el Institudo Nacional de Diseño de la poblada ciudad de Ahmedabad y Cine en la Universidad Maharaja de Baroda, en cuyos centros, para poder pagarse los estudios, inició su carrera audiovisual realizando vídeos de bodas…
Pan Nalin, autor de La última película.
A grandes rasgos, posteriormente, realiza cine publicitario y documental, y tras recorrer medio mundo filmando documentales de muy diversas temáticas para el canal estadounidense, Discovery, las televisiones Canal Plus de Francia y la BBC de Inglaterra, regresa a la India y crea en Delhi la Productora de Cine Independiente Monsoon Films, que más tarde trasladaría a Bombay…
Su dedicación profesional al cine es ya plena, produciendo numerosos filmes propios y de otros cineastas nacionales y extranjeros, con los que participa en festivales de la India e internacionales…
Tras una decena de realizaciones propias, documentales y cortometrajes, y algunas coproducciones con diferentes cineastas, en 2001, logra un extraordinario reconocimiento internacional y confirmación como autor genial con su filme Samsara, guionizado y dirigido por él, acerca del sensible tema espiritual de la iluminación budista. El filme, coproducción internacional de Alemania, Francia, Italia, Suiza e India, tiene extraordinaria difusión en citados países, catapultándole a la fama.
Tras el éxito de Samsara en las taquillas y en los Festivales Internacionales de Durban, Santa Bárbara, Melbourne…, entre otros; realiza el filme naturalista y humanista Ayurveda: el arte de vivir, con el que, precisamente, se dió a conocer en España, permaneciendo un largo año en nuestras pantallas, como en las de otros países de Europa. El filme, basado en la medicina y filosofía india naturalista, es un magistral documento sobre el Ayurveda y sobre el pensamiento de su autor, Pan Nalin.
Expresivo fotograma del filme naturalista Ayurveda: el arte de vivir, de Pan Nalin.
Precedido del éxito de su anteriores filmes y prevendido antes de su filmación a más de treinta países, Nalin realiza El valle de las flores, melodrama romántico con trasfondo budista, sobre el karma, el sentido del bien y el mal y la transitoriedad de la vida, basado en la célebre novela Magia del amor y magia negra, de la escritora belga-francesa Alexandra David Néel, budista, feminista y anarquista. El filme obtuvo el Premio a Mejor Película en el Festival de Cine Indio de los Angeles, siendo también premiado por el IACC, Concejo Indo-Americano de Nueva York.
En 2013, Pan Nalin, realiza Kumbh Mela, a orillas del rio sagrado, con el trasfondo de la famosa peregrinación religiosa mundial a la India para bañarse en el rio Ganges. El filme obtuvo el Premio del Público en el Festival de Cine Indio de los Angeles (2014), distribuyéndose a nivel internacional.
El siguiente año Nalin realiza la comedia dramática Angry Indian Goddesses, titulada en España 7 Diosas; controvertido filme feminista y LGBT, sobre la boda entre dos mujeres -antes ilegal en la India, donde fue censurado-. El filme, que tiene su trasfondo sobre el respeto al ser difente, pensar y sentir, obtuvo el Premio del Público en los Festivales de Cine de Toronto y Roma, siendo difundido en streaming por Netflix, como son de esperar para algunos de los premios del público en festivales…
El inolvidable filme La última película, de Pan Nalin, es, sin duda, un filme extraordinariamente significativo y representativo del Cine Neorrealista de la India, por cuyos valores humanistas, humanos y artísticos, obtuvo el máximo galardón de la Espiga de Oro en la Semana Internacional de Cine de Valladolid de 2021.
El Neorrealismo Europeo e Italiano que llegó a la India en los inicios de la década de los años 1950, con filmes magistrales de Vittorio De Sica, como: El limpiabotas, Ladrón de bicicletas o Estación Termini, no sólo motivaron un Nuevo Cine Indio, distanciado de las populistas realizaciones de Bollywood, sino que inspiraron a diversos cineastas para realizar posteriormente algunos de sus filmes, caso de Pan Nalin en su conmovedora La última película.
La última película de Nalin que no debe confundirse con el filme homónimo del genial Peter Bogdanovich (1971) -que también trata parcialmente el tema del “cine en el cine”; sí tiene referencias temáticas de los magistrales filmes: Cinema Paradiso (1988), de Giuseppe Tornatore, y de La invención de Hugo (2011), de Martin Scorsese…
Expresivo fotograma alusivo al anterior cine analógico en celuloide.
Contrariamente a muchos filmes del cine surrealista, modernista, de hoy, que tantas falacias y mentiras enmascaran, en aras de la comercialidad y rentabilidad, La última película es un filme hiperrealista muy sutil, con destacados valores sociales del humanismo universal.
Poeticamente, en la historia del niño protagonista Samay -Bhavin Rabari-, que sueña con ser cineasta y presencia como la ultima película del cine analógico en celuloide es suplantada por el nuevo cine digital, se entraña una hermosa parábola, para la India rural atrasada, para una nueva sociedad, que ha de aprender del progreso, transformarse, cambiar…
En la fábrica de sueños que es el cine y en La última película de Pan Nalin, el padre de Samay, Bapuji -Dipen Raval-, que tan severa, dura y físicamente había reprendido y castigado al ensoñador hijo, al quedar sin su simple y atrasado trabajo de vendedor de té en la estación de ferrocarril del pueblo, cambia, entiende y asimila el respeto al ser diferente, pensar y sentir…
Francisco Montero.




