lunes, 6 de julio de 2015






LOS CABALLOS DE DIOS

-Cartel español del film-

Acaso, desde que en 2012, en el Festival Internacional de Cine de Valladolid, España, -que tradicionalmente premia los mejores filmes de valores humanos-, Los caballos de Dios, obtuviera el máximo galardón de su Espiga de Oro a la Mejor Película, hasta su estreno en los cines españoles en 2015, el filme haya dormido en nuestro país un sueño injusto…

Pudiera ser que los recientes atentados del terrorismo islámico en Túnez -al tratar el filme de Nabil Ayouch que se reseña, este escabroso tema-, hayan influido en la decisión de su estreno en algunas ciudades españolas, superando el escaso interés comercial del filme.

La también reciente prohibición en Marruecos de Much loved, el último y polémico filme del realizador Nabil Ayouch, sobre la prostitución en este país, es otro hecho que pudiera haber influido en la decisión de citado estreno de Los caballos de Dios, en unas fechas estivales poco propicias para ello…

Para una mejor reflexión sobre el controvertido filme de Ayouch, es conveniente remitirse antes a la novela original Las estrellas de Sidi Moumen, del polifacético artista Mahi Binebine, en la que el filme está basado…

Las estrellas de Sidi Moumen -cuya edición en francés, contribuyó a que el filme tuviera una exitosa acogida en el Festival de Cine de Cannes, siendo distinguido con el prestigioso reconocimiento “Un Certain Regard”, 2012-, inspirada en los terribles atentados suicidas perpetrados en Casablanca en 2003, centra su atención en el hecho de cómo unos jóvenes sin futuro se convierten en terroristas y mártires…

El argumento de la novela y del filme es tremendamente demoledor, pero profundamente humano; en el pobre barrio chabolista de Sidi Moumen, en la periferia de Casablanca, muchos jóvenes, como ven en la televisión extranjera, sueñan con llegar a estrellas de futbol; la falta de formación y posibilidades, la abrumadora realidad de la miseria que les rodea, la falta de un ilusionante futuro, destrozarán sus sueños y les harán presas fáciles del proselitismo religioso yihadista…

Y ellos, alienados y convencidos de que al inmolarse no tendrán mayor sufrimiento que el de una picadura de avispa, en un corto galopar de caballo, como “Caballos de Dios”, llegarán al Paraíso…

Mahi Binebine, Premio de Novela Árabe, 2010,  por Las estrellas de Sidi Moumen.

Constantes comunes de la obra del escritor, pintor y escultor marroquí Mahi Binebine, son: la miseria, la falta de libertad, la opresión, el sufrimiento…

Como declara el artista -dolido de que el islam aún desapruebe la representación de las personas en el arte y por las interpretaciones equivocadas que se hacen de El Corán-: “mi obra es un alegato contra la inhumanidad y muy especialmente la que sufre mi pueblo islámico…”

Pateras atestadas que zozobran, niños, embarazadas y jóvenes, ateridos y aterrados, que engulle la mar embravecida, crucifixiones en cruentas alambradas, deportaciones inhospitalarias, el terrorismo, el sufrimiento de los oprimidos…, son temas de sus novelas, pinturas y esculturas…

Algunas de las ocho obras literarias más conocidas de Binebine han sido traducidas a una decena de idiomas, destacando: El sueño del esclavo (1992), La sombra del poeta (1997), La patera (2000), El polen (2001), Las estrellas de Sidi Moumen (2009)…

Sus prolíficas pinturas y esculturas han sido expuestas en más de una veintena de países y galerías internacionales, en exposiciones individuales y colectivas, figurando en numerosas colecciones privadas, museos y centros de arte como: Guggenheim de Nueva York, Museo de Marruecos, Sociedad General Marroquí, Fundación Lamal Kazaar…

Mahi Binebine, con su expresionismo simbolista, está considerado internacionalmente como uno de los más representativos artistas de vanguardia, por su comprometida obra testimonial y de denuncia social…

No siendo de extrañar, por tanto, que otro gran artista marroquí, cineasta internacional, como es Nabil Ayouch, muy comprometido con su tierra y sus gentes, se interesara por la novela Las estrellas de Side Moumen para llevarla al cine…

Nabil Ayouch, director de Los caballos de Dios.

De ascendencia marroquí, aunque nacido en Francia -en cuyo país se ha formado como cineasta-, Ayouch, ha desarrollado una interesante obra como promotor de organizaciones sobre la comunicación -Grupo de Cineastas Marroquíes, Coalición Marroquí para la Diversidad Cultural…-, guionista, realizador y productor de cine y televisión, entre ambos países.

En su decena de premiadas realizaciones, destacan los filmes: Piedras azules del desierto (1990), El silencio del vendedor (1991), Un minuto de sol y menos (2003, para televisión), Mi tierra (2011), Los caballos de Dios (2012) Muy querido (2015)…

Su obra ha obtenido los reconocimientos: Premio Ecuménico en el Festival de Cine del Mundo (Montreal), Primer Premio en el Festival de Cine Africano y Gran Premio del Festival Nacional de Cine (Marruecos), Premio del Festival de Cine del Mediterráneo (Bruselas), Premio del Público en el Festival de Amiens (Francia), Espiga de Oro en el Festival de Cine de Valladolid (España)…

Su cine, descriptivo y realista, tanto de las situaciones como de los personajes, trata con extraordinaria minuciosidad los ambientes y la introspección en la psicología de sus personajes, siendo su caracterización muy rica en complejos estados de ánimo, sensaciones, emociones…

Descriptiva escena del filme, niños sin futuro, que sueñan con ser estrellas de futbol...

La expresiva frase que reza en el cartel del filme “Nadie nace mártir”, evidencia su contenido; son las circunstancias de miseria, sufrimiento, falta de futuro -confrontadas con otras sofisticadas realidades bien distintas, como presentan los medios de comunicación-, las que poderosamente contribuyen a que se forjen alienados terroristas y mártires…

Ni la novela de Benibeni, ni el filme de Ayouch, adoptan un criterio moralizante del tema; lo exponen con crudeza y concitan con inteligencia el criterio del lector y el espectador…

Si las religiones no prometieran un “Paraíso” -al no poderse demostrar su existencia-, seguro habría menos inmolaciones y menos mártires… Nuestro paraíso seguro, es trabajar por la felicidad solidaria de todos, en nuestra casa común, nuestro planeta…

El filme nos ha rememorado la ejemplar tarea del emprendedor Don Bosco -hoy Patrono del Cine-: la creación de las primeras escuelas de formación profesional para ofrecerles a los jóvenes de las periferias de Turín una formación, un futuro, y evitarles caer en las redes del vicio y la delincuencia…

Francisco Montero.

sábado, 6 de junio de 2015






LA ISLA DEL MAÍZ

-Cartel español del filme-

Hace tres décadas, durante varios años, en un diario de gran acogida social, seguíamos asiduamente una curiosísima contraportada minimalista de prosa poética, titulada “Imágenes para imaginar”…

En ella, como en todo ejercicio de arte y ensayo minimalista, que reduce la comunicación y la expresión al mínimo, o sea a lo “esencial”, el autor a partir de una imagen significativa, sugerente, metafórica…, realizaba sencillas pero profundas y entrañables reflexiones poéticas, plenas de sensibilidad, humanismo…, invitando al lector a implicarse personalmente en ellas.

Aquellas metáforas de imágenes y palabras, fueron reconocidas con el Premio de Prensa del Año Mundial de las Comunicaciones, 1985…

Desde entonces, en los medios de comunicación, no habíamos encontrado un ejercicio de arte y ensayo, poético, espiritual…, de implicación personal y social, similar…

Pues bien, el insólito y singular filme La isla del maíz, del joven guionista y realizador georgiano George Ovashvili, ha sido hoy ese feliz encuentro con la pureza y la esencia del "arte de bellas artes" -que es el cine- y la poesía…

Ovashvili, hasta ahora poco conocido en los medios cinematográficos occidentales, se graduó en el Instituto de Cine y Teatro de Georgia, completando su formación en la Academia de Cine de Nueva York y en los Estudios Universal Pictures de Hollywood.

En los medios artísticos se inició como actor teatral y director de teatro para niños. En esta actividad, adquirió su experiencia de conseguir con recursos mínimos los mayores resultados expresivos…


George Ovashvili, director de La isla del maíz.

Con sólo media docena de realizaciones y numerosos reconocimientos y premios, como guionista o director de televisión y cine, en cuyo historial destacan los títulos A la altura de los ojos -cortometraje-, La otra orilla, La isla del maíz, Khibula -en realización-, Ovashvili, viene efectuando una heroica tarea, en un país como Georgia, en el que, tras su separación de Rusia, sólo se producen dos o tres películas anuales.

Para realizar el filme La isla del maíz -de narración cinematográfica inusual, atípica, y negadamente comercial-, Ovashvili, se enfrentó a la dura tarea de buscar su producción en Georgia, Kazajistan, República Checa, Alemania, Francia…; esfuerzo que posteriormente redundó en que el filme fuera seleccionado como Mejor Película de Lengua Extranjera a los Oscar, y obteniendo el prestigioso Premio Globo de Cristal en el Festival Internacional de Cine de Karlovy Vary de la República Checa, considerado entre los más importantes Festivales de Cine de Europa, de valores artísticos, humanos, sociales…

El argumento literario de La isla del maíz -para estos babélicos tiempos de desmesurada e insubstancial verborrea en la comunicación humana y social y en todos sus medios- es bien sencillo, pudiendo parecer muy simple: “En una minúscula isla en medio del cauce del río Inguri, que hace de frontera natural entre Georgia y la separada Abjasia, un anciano abuelo, acompañado de su nieta adolescente, decide cultivar maíz…”

Contrariando su argumento, iconográfica y poéticamente, el filme es de una extraordinaria riqueza expresiva, pletórica de metáforas y sugerencias, que implican al espectador y parecen buscar que éste sea quien dé explicación, a las profundas reflexiones que el filme esboza, sugiere…

Mariam Buturishvili -Nieta- e Ilyas Salman -Abuelo-, en una imagen del filme.

En el filme, en el que -extrañando al espectador común- no aparece ni un solo diálogo en su primera media hora, la Nieta, a su llegada al pequeño islote que se ha formado en los aluviones del río, pregunta al Abuelo, ¿A quién pertenece esta tierra…? Y éste escuetamente responde: Al Creador…

Las alusiones y el cuestionamiento del sentido humano y social de la propiedad y del conflicto de pertenencia, y la separación entre Georgia y Abjasia, resultan evidentes…

La siembra, germinación, cultivo y recogida del maíz, en el minúsculo universo personal de un anciano, de vuelta ya de todo…, sólo es la metáfora de un ciclo de vida -primavera, verano, otoño, invierno…-, en medio de un río, cuyo incontrolable caudal, que desemboca en el Mar Muerto, lo arrasará todo…

La Nieta adolescente, con su modesta muñeca de trapo, mudo pero expresivo testigo poético de la niña humilde que se hace mujer, sin padres protectores, será la metáfora del futuro incierto, de una dura vida por delante…

Los militares que desde una orilla del río, escudriñan, lascivos, con sus prismáticos a la adolescente, o los del ejercito contrario que se beben con saciedad el vino que le exigen al abuelo, será la metáfora de los armados, desalmados, que lo controlan todo: naciones, países, el planeta…

Cada secuencia, cada escena, cada plano de La isla del maíz, más que narrar, sugiere, evoca, incita a la reflexión…

Como buen cineasta, convencido de que una imagen puede expresar más que una tropelía millonaria de palabras, Ovashivili, nos ofrece un filme original y extraordinariamente visual…

Su evocación del olvidado realismo mágico, del Cine Ojo, de la Escuela Documental Rusa, de Dziga Vértov, se hace patente en el filme…

Introspectiva y poética imagen del filme.

Como cine esencialmente visual, con frecuencia, en los planos, los personajes se miran incisivamente, lo que no se dicen con palabras, lo expresan con sus intensas y escudriñadoras miradas, que intentan penetrar en el alma del otro… Qué se intuye, qué se siente, qué se piensa en esos dos mundos personales tan distintos y distantes, unidos pero separados, por la edad, las vivencias, las experiencias, su naturaleza de hombre y mujer, de anciano y niña…

La isla del maíz, es un filme sutil y a la vez duro en las vivencias de los personajes, atenidos a unas circunstancias mínimas de supervivencia, sitiados por una naturaleza, un mundo, que más que tierra prometida o idílico paraíso -como son las paradisíacas y turísticas Islas del Maíz nicaragüenses; contradicciones-, es un medio agreste y hostil, como los agresivos militares que allegan al islote en su caza humana del adversario, el enemigo… Como suele ser la vida para la mayoría de las gentes y en cualquier lugar…

La insolidaridad y la guerra, entre Georgia y Abjasia, entre cualquiera de los países del planeta, las luchas por el poder, las propiedades y las pertenencias, aunque ausentes están presentes…

Pura, pero dura poesía visual, cine en esencia…
Francisco Montero.

martes, 5 de mayo de 2015






MUCHO MAS QUE MIEL

-Cartel original del film-

El genial científico Albert Einstein, dijo, profetizó: “Si la abeja desapareciera del planeta, el hombre no viviría más de cuatro años; sin abejas no habría polinización, ni plantas, ni animales, ni hombres…”

Es conocido el principio sagrado de la ecología que asevera: “Cuando alguna especie de los reinos de la naturaleza, animal, vegetal o mineral, desaparece, significa que también el hábitat se vuelve peor para el hombre…”

Con toda seguridad, el primer mandamiento o principio sagrado de la ley natural sea: “Amarás a la naturaleza, al planeta, tu hábitat de vida, tu casa, como a ti mismo…”

Es el mandamiento que viene incumpliendo sistemáticamente el capitalismo salvaje explotador y depredador, y es la filosofía que inspira el bellísimo filme que se reseña…

A medida que se hacen más patentes el cambio climático y las tragedias naturales de maremotos, terremotos, deshielos, aluviones… -provocados por las desequilibradoras agresiones del hombre al planeta: profundas perforaciones y extracciones que alteran su interior, emisiones de gases que alteran su atmósfera exterior…-, quienes aman a la naturaleza y practican la religión y espiritualidad de su sagrada conservación, toman también conciencia de su responsabilidad personal, social, universal…

Es el elocuente caso del realizador Markus Imhoof y de su expresivo filme documental de valerosa denuncia y magistral educación Mucho más que miel

Markus Inhoof, director de Mucho más que miel.

El realizador suizo Imhoof, nieto de un apicultor, e hijo de padre y madre profesores, nacido en Winterthur -donde ellos ejercieron la docencia-, qué duda cabe corre por sus venas el amor a las abejas y por la educación; vocación que ha trascendido a su hija, bióloga e investigadora sobre el mundo de las abejas y colaboradora en el filme.

Imhoof, cuenta en su historial con una nutrida e intensa trayectoria como guionista y director de cine, teatro y ópera. Como dramaturgo ha dirigido una quincena de importantes obras teatrales y operísticas entre las que destacan: Cuentos de los bosques de Viena, Hamlet, Los maestros cantores de Nüremberg, La Gaviota, Lucía de Lammermoor, Ricardo II

Como cineasta, guionista o director de cortometrajes, documentales y largometrajes argumentales, cuenta asimismo con una quincena de realizaciones, entre las que sobresalen: Ormenis, Pintores y escultores suizos, Usted es lo que come, El barco está completo, Pequeñas ilusiones, Fuego en el paraíso, Mucho más que miel

Por su obra cinematográfica, ha obtenido importantes y numerosos reconocimientos y premios: Premio de Cine de Zurich y Medalla de Plata en el Festival Internacional de Cine de Venecia -por el documental Ormenis, filme satírico sobre los militares-; Oso de Plata en Berlín, Premio de la Organización Católica Internacional de Cine y Premio David de Donatello -por El barco está completo, sobre el holocausto y la falta de humanitarismo-…

Su documental Mucho más que miel -que aún sigue obteniendo importantes Premios-, por sus extraordinarios valores, ha sido muy reconocido como documental cinematográfico, ecológico o científico en: Suiza, Alemania, Austria, Inglaterra, Francia, Italia, España, Estados Unidos, Argentina…

Fotograma macroscópico del filme.

Valor excepcional de Mucho más que miel es su fotografía macroscópica -filmada con cámaras especiales de alta velocidad-, para la que se montó un complejo estudio, con abejas de diferentes especies, consiguiéndose tomas de la vida de estos insectos, no superadas hasta el momento.

La fotografía del filme es obra de los especialistas Attila Boa -quien ya contaba con experiencia como fotógrafo de apicultura-, y Jörg Jeshel, veterano fotógrafo de cine con dilatada experiencia.

Jeshel, camarógrafo alemán formado en la prestigiosa Escuela Estatal de Óptica y Fotografía, ha trabajado en documentales y argumentales para la televisión y el cine, destacando en su historial trabajos como: La perla del Caribe, Día del juicio final, Entre la locura y el arte, Berlín 24 h. un día de vida, El nómada del lago, Mucho más que miel… Y ha sido reconocido con el Premio Adolf Grimme Award, uno de los de mayor prestigio de la Televisión en Alemania.

Otro de los excepcionales valores del filme es su elaborado guion, escrito por Markus Imhoof y Kerstin Hoppenhaus, para el que se efectuaron entrevistas y consultas a apicultores de todo el mundo, y se efectuaron minuciosos estudios acerca de los terribles efectos sobre las abejas, de los plaguicidas usados masiva e indiscriminadamente en la agricultura…

Según Imhoof, Estados Unidos, primer productor mundial de almendra, con plantaciones de más de setecientos mil kilómetros de extensión, que serían improductivas sin la polinización de las abejas, con sus grandes fumigaciones de insecticidas, es también, sin duda, el mayor enemigo de estos beneficiosos insectos…

Expresiva imagen de polinización humana manual.

Según se expone en el filme, en China, las fumigaciones con insecticidas en las explotaciones agrícolas intensivas, han terminado con las abejas y tienen que recurrir a procedimientos de polinización humana manual, por lo que numerosos cultivos resultan inviables…

Hoy que el capitalismo salvaje y depredador impera hasta en los países comunistas -ahora que todas las ideologías y doctrinas se encuentran en crisis y devaluación, y que el capitalismo no sólo consiste en la acumulación de riqueza, sino en la obtención de los mayores resultados de explotación en todo-, China, como otros países, al tener que alimentar a enormes masas de población, están llevando sus agriculturas a cotas insostenibles…

Las alarmas están servidas…

Mucho más que miel, no sólo es un filme de valores naturales y ecológicos, sino también trascendentes, humanistas…

Enhorabuena a Markus Imhoof y a todo su equipo de realización, por su filme, tan recomendable a todos los públicos en general y en especial a educadores…

Francisco Montero.

jueves, 2 de abril de 2015







LA HISTORIA DE MARIE HEURTIN

-Cartel del film-

En 2013, fecha en que concluía el “Año de la Fe”, se publicaba la primera carta encíclica religiosa del Papa Francisco La Luz de la Fe…

En esa fecha, el cineasta francés Jean Pierre Améris, rodaba el luminoso filme La historia de Marie Heurtin, acerca del sentido humanista y universal -no sólo religioso- de la fe…

El emotivo y conmovedor filme, basado en una historia real -acaecida en el Instituto Larnay (Poitiers, Francia), en el que las Hermanas de la Sabiduría enseñaban a comunicarse a niñas sordociegas-, refrenda el sentido universal de la fe, consistente en creer que todo es posible…

El filme se inspira en la interesante historia Un alma encarcelada de Louis Arnould, sobre la pequeña salvaje de diez años, sorda y ciega, Marie Heurtin, que llegó a Larnay en 1895, atada como un violento y agresivo animalito, sin ninguna educación, y sería transformada por la Hermana Marguerite, gracias a su trabajo, tesón, fe en la persona…

En el cine, La historia de Marie Heurtin, tiene importantes antecedentes en los filmes: El milagro de Ana Sullivan, de Arthur Penn, 1962, sobre la transformación de la niña sordociega Anna Sullivan en una destacada activista social; y en El pequeño salvaje, de François Truffaut, 1970, acerca de la educación y socialización del pequeño Víctor Aveyron, encontrado en estado salvaje en los bosques de Toulouse.

Marie -Ariana Rivoire- y Marguerite -Isabelle Carré-, a su llegada a Larnay.
La difícil y sentida interpretación de sus protagonistas Ariana Rivoire e Isabelle Carré, es uno de los valores del filme que más contribuyen a su conmovedor relato.

Ariana Rivoire -Marie Heurtin-, no es una actriz profesional -aunque ha sido nominada como Mejor Actriz Revelación para los Premios César del Cine Francés-. Ella, sorda de nacimiento, aún completaba su formación en el Instituto Nacional para Jóvenes Sordos de Chambéry, cuando fue elegida para el filme; por lo que ha logrado una excelente caracterización de su discapacitado y complejo personaje.

Isabelle Carré -Hermana Marguerite-, sí cuenta con una exitosa carrera profesional en la interpretación de personajes de difícil caracterización, en el teatro y el cine. Ha trabajado con los directores franceses más importantes y cuenta con más de sesenta papeles en su historial, destacándose los títulos: en teatro, El jardín de los cerezos, No juegues con el amor, Dostoiesvki va a la playa, La tragedia de Otelo, La noche canta, Invierno bajo la mesa, Un muchacho imposible…; y en cine, El mejor momento, Bellos recuerdos, Los sentimientos, Sus manos, Asuntos privados en lugares públicos, Tímidos anónimos…

Ha sido reconocida como Mejor Actriz en una decena de interpretaciones teatrales y cinematográficas y se le ha distinguido con los premios: Molière, Romy Schneider Award, Luces, Cesar…

Anteriormente a La historia de Marie Heurtin, ya trabajó con el director Jean Pierre Améris, en el filme Tímidos anónimos, por cuyo papel fue nominada al premio César de la Academia del Cine Francés, como Mejor Actriz…

El cineasta francés Jean Pierre Améris, quien siempre trata en sus filmes, con extraordinario humanismo, las historias de personajes muy complejos y en situaciones límite, como bien ha demostrado en La historia de Marie Heurtin, tiene un físico y una sensibilidad gigante…

Ariana Rivoire y Jean Pierre Améris, en el Festival de Locarno -Photo Call-.

Con sólo una docena de filmes y con su persistente lema humanista de “Cuando todo el mundo te diga es imposible, inténtalo…”, Améris, una vez más, demuestra en el expresivo y poético filme de La historia de Marie Heurtin, que el sentido universal de la fe no tiene ni fronteras ni límites…

Améris, quien tuvo que superar de niño y adolescente problemas de timidez y autismo, y convivió durante años con niños sordociegos, declara en sus entrevistas haber conseguido una sensibilidad especial, para penetrar en el mundo interior y el intimismo de las personas con dificultades para comunicarse, entendiéndose muy bien con ellas.

Por lo que, en su casual encuentro en el centro de educación especial de Chambéry, con Ariana Rivoire -quien de niña fue abandonada en Albania, vivió en un orfanato y tuvo que superar sus problemas de incomunicación, ira y rechazo social- pronto entendió que ella sería, por sus vivencias, la protagonista idónea de Marie Heurtin…

En una sociedad extremadamente sensorial y fatuamente saturada de comunicación falsa e hipócrita, personajes como Marie Heurtin y personas como Ariana Rivoire, pueden aportar mucho a otras formas de comunicación diferente, más auténtica, sincera, pura…

Poética imagen del filme, en la que Marie Heurtin aprecia en su tacto la belleza de la nevada.
En el filme, son impresionantes las escenas en las que Marie -quien según los propios escritos del personaje real, aprendió a comunicarse en braille, escribir en cinco idiomas, ser profesora de otras niñas sordociegas…-, aprecia, a través del tacto: la protección y el cariño paternos, los valores de la amistad, la solidaridad, la espiritualidad…

Aunque Jean Pierre Améris no sea muy pródigo de reconocimientos y premios y que su excepcional obra -Malas compañías, La vida, Tímidos anónimos, La alegría de vivir, El hombre que ríe…- no sea muy conocida en España -sí en la SEMINCI, Semana Internacional de Cine de Valladolid, donde deslumbró con La historia de Marie Heurtin-, recomendamos, por su singular buena nueva, el visionado de los filmes de este genial evangelista del cine…

Francisco Montero.

jueves, 19 de marzo de 2015






SELMA


-Cartel Español del film-.

A lo largo de la historia de la humanidad, el poder -todo poder: político, económico, religioso…-, ha determinado siempre lo que es positivo -que es lo que le conviene e interesa al mismo-, y lo que es negativo -lo que ni le conviene, ni le interesa-…

El prestigioso y vanguardista teólogo español José Mª Castillo, lo confirma e incluso asevera, que el poder determina la moralidad y, por tanto, lo que es bueno y lo que es malo…Y ello, aunque, humanista y socialmente, ni sea objetivo, ni justo, ni razonable…

Valga este conciso referente como preámbulo de interés para reseñar y reflexionar sobre el filme Selma, de carácter historicista, acerca del tema sobre el opresivo poder establecido en su momento y lugar, frente a los escamoteados derechos civiles, que tan heroicamente defendiera Martin Luther King…

Aunque las dramatizaciones biográficas de personajes importantes, han sido siempre temas predilectos de la gran pantalla, como subgénero del cine historicista, últimamente, acaso por la gran corrupción y descomposición social que impera por doquier y la necesidad humanista de prototipos de ejemplaridad, las películas biográficas o biopic, están de moda y suelen tener éxito…

En nuestras reseñas hemos tratado recientemente los filmes: Vicente Ferrer -ejemplar misionero español-, En busca de Muhyiddin -Ibn Arabi, gran místico andalusí-, Belle -Dido Elizabeth Belle, pionera en la lucha contra la esclavitud-, Descalzo sobre la tierra roja -Pedro Casaldáliga, pionero de la Teología de la Liberación-, La teoría del todo -Stephen Hawking, excepcional científico-…

Y en esta tendencia se inscribe el filme que se reseña Selma, basado en la biografía del Premio Nobel de la Paz Martin Luther King y su ejemplar lucha contra el racismo, en la defensa de los derechos civiles de los ciudadanos negros…

Histórica marcha de manifestantes, de Selma a Montgomery, encabezada por Martin Luther King y su esposa.

Cincuenta años después de los históricos sucesos acaecidos en el legendario puente de Edmund Pettus de la localidad de Selma -que los medios de comunicación social convertirían mundialmente en símbolo de la lucha por los derechos civiles en los Estados Unidos-, el filme Selma, de la directora Ava DuVernay, ha rememorado la historia, siendo por ello muy elogiado, incluso por el presidente negro Barack Obama, quien en más de una ocasión, aludiendo a Martin Luther King y su lucha, ha declarado: “Estoy aquí porque me apoyo en el hombro de gigantes”…

Desde hace casi una década, el rey Midas del cine Steven Spielberg, ya había adquirido derechos para llevar a la pantalla la vida y el pensamiento del pastor baptista y gigante del humanismo Martin Luther King…

Pero, gracias a los desvelos del actor negro, londinense de origen nigeriano, David Oyelowo, -devoto de King y admirador del personaje-, promotor y protagonista del filme, Selma ha salido a la luz de la gran pantalla…

Oyelowo, actor de cine y televisión, y actor, director, productor y escritor de teatro, tras formarse en la Academia de Música y Arte Dramático de Londres, inició su carrera en las artes escénicas como actor, y adquirió fama en la interpretación de personajes del teatro clásico, siendo el primer actor negro que protagonizó al personaje de Shakespeare de El Rey Enrique VI, obteniendo por su papel el prestigioso Premio Ian Charleson Award.

En cine y televisión ha actuado en una cincuentena de papeles, siendo muy reconocida su interpretación en los filmes: Como gustéis, El último rey de Escocia, En medio de la nada, Lincoln, Interestelar, Mundo Jurásico…

David Oyelowo, interpreta a Martin Luther King en Selma.

En el filme En medio de la nada -Premio a la Mejor Dirección de Ava DuVernay, en el Festival de Cine de Sundance 2012-, se consolidó una estrecha relación profesional entre la directora y el actor, siendo el motivo por el que éste abogó para que la cineasta dirigiera el filme Selma…

Con citado filme, que obtuvo un resonado éxito en el continente americano, DuVernay, sería la primera directora de cine afroamericana, reconocida con citado galardón en los Estados Unidos; distinción ésta que le valdría, frente a otros realizadores de prestigio, para la dirección del filme que se reseña.

Ava DuVernay, quien se graduó y especializó en Estudios Afroamericanos en la Universidad de California en Los Ángeles, acaso por la influencia de su padre -avezado hombre de negocios-, se inició en los medios de comunicación como Publicista -creando su propia Agencia DuVernay-, dedicándose posteriormente a la televisión y al cine, como Distribuidora, Guionista, Directora…

Con una decena de realizaciones para la televisión y el cine -cortos, publireportajes, documentales…- y sólo tres largometrajes de ficción para el cine -Voy a seguir, En medio de la nada y Selma-, DuVernay ha sido muy reconocida por: las Asociaciones de Críticos de Cine de Ohio y Georgia, la Alianza de Mujeres Periodistas de Cine, premios Satellite e Independent Spirit Awards, Globo de Oro…

La canción “Gloria” de Common y John Legend, de la banda sonora de Selma, ha sido premiada con el Oscar 2015 a la Mejor Canción… No habiendo sido nominado el filme a la Mejor Dirección, parece ser, por el polémico tratamiento historicista del presidente Lindon B. Johnson, en sus controvertidas relaciones con Martin Luther King…


Ava DuVernay, en un momento de la filmación de Selma.

Con demasiada frecuencia se ha argumentado por el pensamiento conservador y tradicionalista que “la historia es maestra de la vida…”

El filme Selma -que a nadie deja indiferente- con las luctuosas manifestaciones por los derechos civiles que nos rememora, nos hace reflexionar y seguramente aducir, que la historia no es tal maestra…

En los momentos en que redactamos esta reseña, en Frankfurt, en una manifestación pacífica, también por derechos civiles, se desató la violencia, las cargas policiales, las detenciones… En una Europa en que se debiera luchar por la erradicación de la pobreza y las crecientes, abismales y luctuosas desigualdades económicas, a los políticos del poder establecido no se les ocurre mejor idea que dilapidar mil trescientos millones de euros en un nuevo edificio para el Banco Central Europeo, causa, entre otras,  del racismo económico y la descomunal segregación por la pobreza de hoy…

Francisco Montero.

sábado, 14 de febrero de 2015







TIMBUKTU


-Cartel español del film-

El andalusí Ibn Arabi -de quien este año se cumple el 850 aniversario de su nacimiento en Murcia, España-, gran maestro sufí de la espiritualidad universal, sabio filósofo, poeta…, en su singular obra mística proclamó el hermoso cántico de libertad, tolerancia, fe…:

                                                “Mi corazón puede adoptar todas las formas,
                                                prado para las gacelas, monasterio para monjes cristianos,
                                                Templo para ídolos y Kaaba del peregrino,
                                                Tablas de la Torá Judía y Libro de El Corán Islámico.
                                                 La religión que profeso es la del Amor…”

Sabio, trascendente y bellísimo canto, acerca de los principios de libertad y tolerancia del maestro Ibn Arabi, que nos ha sido rememorado -precisamente en este año de sus efemérides-, por el emotivo filme humanista Timbuktu del singular realizador mauritano Abderrahmane Sissako.

El filme Timbuktu se inicia con las impactantes imágenes de un grupo de yihadistas armados, sobre un todoterreno, persiguiendo y disparando a una especie de “gacela” para abatirla…

La secuencia viene a ser una expresiva y metafórica antítesis de citado poema de Ibn Arabi; no hay verde prado sino árido desierto, la gacela no pace plácidamente sino que huye aterrorizada de sus perseguidores…

El filme finaliza con la desesperada carrera de la niña Toya -inocente gacela-, en busca de sus padres, víctimas del absurdo terrorismo impuesto…

Es el significativo relato de un pueblo, una sociedad, unas gentes -débiles e indefensas gacelas-, aterrorizadas por fanáticos político-religiosos que les privan de libertad, es la antítesis de la religión universal del Amor predicada por el místico sufí universal…

Los niños Mehdi Ag Mohamed -Issam- y Layla Walet Mohamed -Toya-, con el director Abderrahmane Sissako.
El filme, inspirado en hechos reales ocurridos en la comuna maliense de Aguelhok en el 2012 -según información de su director y distribuidora-, viene a ser un emotivo alegato para la reflexión sobre las absurdas imposiciones e intransigencias del extremismo político-religioso que sojuzga trágicamente a la mujer y prohíbe reír, escuchar música, fumar, jugar al futbol… -es decir, contra multitud de costumbres provenientes de la cultura occidental, trasfondo de la cuestión…--

El Cine, que es un importante medio de comunicación social que contribuye a la tarea cultural de transformar a la sociedad, y que utilizado positivamente es un medio de humanismo digno y loable que puede abrir los ojos a la libertad, al desarrollo, al progreso…, tiene con este filme y con la obra de Abderrahmane Sissako, unos excelentes aliados…

En Timbuktu, la desesperada carrera final de la pequeña Toya en busca de sus bondadosos padres protectores -víctimas de una arbitraria y contradictoria política y legislación, que como tantas absurdas legislaciones no protege en justicia al débil-, es una poética metáfora universal abierta a un mundo mejor, más justo…

La justicia social, la protección de los más débiles, la erradicación de la pobreza y la incultura, la resistencia y enfrentamiento a las imposiciones arbitrarias del fundamentalismo ideológico político o religioso…, son constantes de la reducida pero grandilocuente obra de Abderrahmane Sissako, que aporta, con realismo y sencillez, reflexivos e interesantes principios al devenir del diálogo de culturas mundial…

Y su último filme, Timbuktu, en una terrible actualidad que vive latentemente amenazada por todo tipo de terrorismos impuestos -de los estados constitucionales, de los grupos insubordinados…-, viene a ser, como reza su cartel, un hermoso canto a la libertad y a la resistencia…

En Timbuktu, la pescadera que se resiste a la policía y es castigada por trabajar con sus brazos descubiertos...

El cineasta Abderrahmane Sissako, guionista, realizador y productor mauritano, quien se formó en su juventud en Malí y conoció la vida y costumbres de este estado africano, estudió cine en el Instituto de Cinematografía de Guerásimov -considerado el centro de estudios de Cine, en Rusia, más antiguo del mundo-.

Posteriormente, pasó a residir en Francia, donde, tras sus primeros cortos y mediometrajes, documentales y de ficción, realizados en distintos lugares de África y Europa, desarrolló su carrera profesional, en cuyo historial cuenta con una decena de interesantes realizaciones.

Entre los títulos de su obra, en 1993, su cortometraje Octubre, realizado en Moscú, fue reconocido para el importante galardón de “Una cierta mirada”, en el Festival Internacional de Cine de Cannes.

Posteriormente, tras la adaptación de fábulas de La Fontaine, filmadas en Mauritania, y otras realizaciones de carácter documental, en 1998 y 2002, realiza los filmes: La vida en la tierra, filmado en Sokolo, -pueblo de su padre-, y Esperando la felicidad, que obtuvieron, respectivamente, un reconocimiento especial y Primer Premio en el Festival Panafricano de Cine y Televisión de Ouagadougou -FESPACO-.

En 2006, su filme Bamako -localizado en la capital de Malí, y en el que se cuestiona la responsabilidad del Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional, en el subdesarrollo y la pobreza en África-, obtuvo: el Primer Premio FACE -Film Award del Consejo de Europa-, en el Festival Internacional de Cine de Estambul, Premios Lumière, del Público y César en Francia…

Su siguiente filme El sueño de Tiya -uno de los 8 cortometrajes realizados para la OMD, Objetivos para el Desarrollo del Milenio de la ONU, de erradicar la pobreza, el hambre, la enfermedad…-, cuenta con un extraordinario reconocimiento de la Organización de las Naciones Unidas…

Kessen Tall, coguionista, y Abderrahmane Sissako, director de Timbuktu, nominado a los Oscar 2015.
Sin lugar a dudas, la obra de Sissako, cuenta con el mayor reconocimiento que podría obtener el tratamiento del Humanismo en el Cine

Citada obra, se encuentra en la interesantísima filmoteca del Festival Africano de Cine -FACT, anteriormente celebrado en Tarifa y ahora en Córdoba, España-, y contactar con ella a través de la web de la Asociación Al Tarab.

Nuestro mejor aplauso, felicitación y éxitos para Abderrahmane Sissako…

Francisco Montero.

viernes, 16 de enero de 2015








LA TEORÍA DEL TODO

-Cartel anunciador del filme-

¿Han llegado a un acuerdo convincente, ciencia y religión, razón y fe, ateos y creyentes, acerca de los orígenes del universo, la vida, el hombre…?
Aún no, sigue prevaleciendo el misterio…

Hay filmes muy interesantes que, intencionadamente o no, provocan profundas reflexiones acerca de los temas que con cierta sencillez y aparente superficialidad, denotativamente los tratan…

Es el caso del filme, de carácter biográfico, La teoría del todo, que trata acerca de la interesante vida del prestigioso científico, ateo, Stephen Hawking, junto a su esposa Jane Wilde Hawking, creyente anglicana, filóloga y escritora.

El filme está precedido y procedido por dos relatos literarios, que tras su aparición mundial en las pantallas de cine, sus reconocimientos en los Premios Globos de Oro y sus nominaciones a los Oscar, ambos están teniendo un extraordinario éxito de difusión.

La teoría del todo, con guion cinematográfico de Anthony McCarten, está basado en el relato literario Hacia el infinito. Mi vida con Stephen Hawking, obra de la primera esposa del científico, Jane Wilde, quien ha precisado sobre la misma: “Preferí escribirla personalmente, antes de que se publicaran otras historias imaginarias poco verídicas y realistas…”

Jane, estudiante de Lenguas Romances y Filología Hispánica, conoció a Stephen en una fiesta universitaria; se enamoraron, se casaron en 1965 y tras veinticinco años de matrimonio y tres hijos, se separaron en 1991, volviendo a mantener una relación profesional literaria con el científico, tras la separación de éste en su segundo matrimonio con la enfermera que le atendía…

Fruto de esa nueva relación ha sido la publicación, entre otros, de los respectivos libros de ambos, Hacia el infinito y Breve Historia de mi vida, y la película La teoría del todo, que han manifestado les ha complacido…


Publicaciones recientes de los libros de Jane Wilde y Stephen Hawking.
El singular matrimonio de Jane Wilde y Stephen Hawking, de la filóloga romántica creyente con el pensador científico ateo, puede considerarse también, sin duda, como un original matrimonio entre espiritualidad y ciencia, religión y razón, creencia y ateísmo…

Seguramente, a la denodada fe en la vida de Jane -que tanto influyó en la deficiente vitalidad de Hawking, terriblemente afectado por la esclerosis lateral amiotrófica…-, se debió en parte la extraordinaria obra del genio; la rica, prolífica y prodigiosa obra científica de una mente privilegiada, atrapada en un pobre y decrépito cuerpo…

El impresionante filme La teoría del todo, del prestigiado cineasta británico James Marsh, logra poner en atrayentes, emotivas y conmovedoras imágenes la impactante vida del matrimonio…

Marsh, quien cuenta con una brillante trayectoria -no extensa pero sí muy intensa- como realizador de filmes de carácter documental para la televisión y el cine, vivió su infancia y adolescencia sometido a la influencia de un padre, riguroso cristiano, que le prohibió ver películas…

Pero ya se saben los resultados de las prohibiciones, motivan y estimulan los contrarios objetivos y deseos… Y Marsh, tras licenciarse en filología, se hizo cineasta…

Durante la pasada década de los años 90, Marsh trabaja como guionista y realizador para la televisión BBC inglesa, destacándose de éste periodo sus exitosos trabajos: Los últimos años de Marvin Gaye -famoso músico y cantante de soul-, El Animador -sobre el realizador multimedia de teatro y cine surrealista Jan Svankmajer-, La hamburguesa y el Rey -La vida y la cocina de Elvis Presley-...

James Marsh.

Su consagración como cineasta la alcanzaría en el 2008 con su filme documental de suspense Man on wire -sobre el famoso equilibrista francés de la cuerda floja, Philippe Petit, y su hazaña entre las Torres Gemelas del World Trade Center de Nueva York-. Por este filme, Marsh fue galardonado con una decena de los más importantes premios cinematográficos, como: BAFTA, Independent Spirit Award, Karlovy Vary…

Con su siguiente filme, en 2011, Proyecto Nim -acerca del trabajo de investigación sobre el lenguaje animal y humano con el chimpancé Nim Chimpsky-, Marsh obtuvo otros tantos importantes reconocimientos: Premio Humanitas, Premio de la Asociación de Críticos de Cine de Boston, Premio al Mejor director del Festival de Cine de Sundance…

Una de las funciones esenciales de las Bellas Artes ha sido siempre la sublimación o idealización de la realidad, clave fundamental del cine como Séptimo Arte o “Arte de Artes”, y clave que James Marsh domina con maestría y a la cual deben buena parte del éxito sus filmes.

En los recientes premios Globos de Oro 2015 -que concede la Asociación de la Prensa Extranjera de Hollywood, a los mejores trabajos anuales del cine y la televisión-, el filme que se reseña La teoría del todo, ha sido reconocido con los premios: al Mejor Actor Dramático Eddie Redmayne -por su complejo papel de Stephane Hawking-, y a la Mejor Banda Sonora de Johann Johannsson.

Asimismo, el filme cuenta con cinco nominaciones a los próximos Oscar 2015 -22 de febrero-, como mejor: Película, Actor y Actriz, Banda Sonora y Guion Adaptado.

Felicity Jones, Jane Wilde Hawking, Eddie Redmayne y Stephane Hawking, en la presentación del filme.

Uno de los grandes atractivos del filme es, sin lugar a dudas, la difícil caracterización de los personajes reales, por ser muy conocidos, su fama, tener su obra plena actualidad…

James Marsh, con su característica idealización de las temáticas biográficas que trata, además de una emotiva historia, logra plasmar en el filme, reiteramos, un interesante diálogo humanista y reflexivo entre ciencia y conciencia, razón y fe, materialidad y espiritualidad…

-Prosigue el misterio acerca del origen del universo, la vida, el hombre…

Francisco Montero.