lunes, 30 de abril de 2012

TAKE SHELTER

-Elocuente cartel original del filme-

“Viendo Dios que aumentaba la maldad en el mundo…, pero encontrando a un hombre bueno, Noé…, le dijo: Veo que todo lo que vive tiene que desaparecer…, y voy a mandar un diluvio torrencial sobre la tierra…, pero no quiero que la vida desaparezca…, haz un gran arca -un refugio-, para ponerte a salvo con tu familia…” -Libro del Génesis-

Desde los inmemorables tiempos que poéticamente nos evoca La Biblia, el hombre siempre ha tenido la necesidad de ponerse a salvo de los males que le amenazan, a sí mismo y a sus seres más queridos, su familia…
Y parece ser ese ha sido el relato bíblico y el tema que han inspirado a Jeff Nichols, guionista y director, el filme titulado Take shelter que puede traducirse al español como El refugio…

La historia del filme se localiza en un pueblecito de Ohio -región de los Grandes Lagos de Estados Unidos, donde se han producido devastadores tornados y tormentas y donde suelen ser usuales los refugios para protegerse de ellos-. En el lugar vive Curtis Laforche -Michael Shannon-, un esforzado trabajador de obras, junto su sensible mujer Samantha -Jessica Chastain-, costurera que vende su ropa en un mercadillo para ayudar a su marido a llegar a fin de mes y a la costosa educación de su pequeña hija sordomuda Hannah -Tova Stewart-. La vida de la familia de Curtis transcurre un tanto ajena a la de la madre de éste, que vive sola y aquejada de esquizofrenia desde muy joven… Curtis empieza a padecer de tormentosas alucinaciones y trastornos mentales, que le llevan a desarrollar un desmedido instinto de protección familiar y, paralelamente, a las perdidas de su trabajo, de los escasos recursos económicos, de la asistencia sanitaria… Con el acrecentamiento de sus trastornos personales y familiares, toma conciencia de los males psíquicos -genéticos, hereditarios- y sociales -adquiridos- que le aquejan… Y la tragedia se cierne sobre la familia al revelarse que también la pequeña Hannah, además de los físicos de la sordomudez, sufre trastornos psíquicos…

Escena familiar de Take shelter

O sea, los males que más aquejan a la sociedad de hoy y ante los que el hombre se siente desprotegido, sufriendo las angustias y los miedos propios de los mismos, y sin una idónea arca de salvación donde refugiarse…

Jeff Nichols, el joven guionista y director de El refugio, hasta ahora solo ha realizado tres filmes -Shotgun stories (2007), Take shelter (2011) y Mud (2012)-. Tras una infancia, adolescencia y juventud, con problemas de aprendizaje, de dislexia, del habla y del complejo síndrome de Tourette -problemas al parecer genéticos, que marcaron su personalidad-, se inició como escritor con el interesante libro “Mi vida como un idiota”, llevado a la pantalla con gran éxito por Tod Harrison; datos estos que influyeron en su consiguiente carrera como cineasta y aparecen en numerosos aspectos en su obra -caso de Hannah, la pequeña sordomuda, del filme que nos ocupa-.

Chastain, Shannon y Nichols

Superados los problemas comunicativos de sus años infantiles y juveniles, Nichols, se nos revela en sus filmes como un genial comunicador cinematográfico; la sugestiva narración del proceso de desarrollo del trastorno psíquico del personaje Curtis de Take shelter, es magistral… Alcanza la altura de admirables maestros del cine como Alfred Hitchcock -mago del suspense-, a quien rinde homenaje en su historia, trayendo a ella referencias de los filmes inolvidables del maestro, Psicosis, Los pájaros…

Tras la densa trama del tema principal, la desprotección de la persona en la sociedad actual, se esbozan, subyacentes, numerosos temas que motivan multitud de reflexiones: el despido laboral, la falta de recursos económicos, la desprotección sanitaria, la desconsideración social frente a los problemas personales y familiares, los crecientes trastornos físicos y psíquicos causados por el stress, las angustias y los miedos de los adultos, que se transmiten a los menores…,

Tova Steward, la pequeña sordomuda Hannah en el filme

El filme, como se reseña en su cartel anunciador, ha obtenido prestigiosos premios y reconocimientos en los más importantes festivales y certámenes cinematográficos: a su guión y realización, a su interpretación, a sus valores artísticos, culturales, humanos, sociales, éticos…
No obstante estar auspiciada su difusión por la poderosa multinacional Sony Classics, en España, cuando tanto prevalecen los intereses comerciales sobre los culturales, se ha efectuado poca promoción de él y está pasando por nuestras pantallas con demasiada pena y escasa gloria.
Acaso por ello, “hoy que el buen paño en el arca no se vende”, a nuestra ciudad, que goza de fama -¡¿merecida…?!- de Capitalidad Cultural, ha llegado una sola copia, se proyecta en una de las salas de menos aforo del cine, con dos únicas sesiones diarias, y el día de su visionado, solo la presenciamos dos espectadores…
Su previsión de permanencia en cartelera es ridícula…; si no pueden verla, le recomendamos estén atentos a su edición en dvd, le propiciará gran amor al buen cine…

Francisco Montero.

domingo, 15 de abril de 2012

TITANIC

Imagen real del Titanic

“Ni Dios podría hundir este barco…” Cuentan las leyendas que alguien de su naviera dijo acerca de la grandiosidad del transatlántico Titanic…
Pero, como no hay arrogancia ni presunción humana alguna que la fatalidad no doblegue, el 15 de abril de 1912 -hace hoy precisamente un siglo-, el Titanic se hundía tras chocar con un iceberg en las frías aguas de Terranova, en su viaje inaugural desde Southampton a Nueva York. De las 2227 personas que iban a bordo, 1517 perecieron en la tragedia, la peor de las marítimas hasta entonces conocidas…
Desde que sucediera la tragedia, más de una decena de filmes argumentales y documentales han relatado, con mayor o menor fortuna, hipotéticos hechos del infortunio.

Escena del filme de James Cameron

El más grandilocuente de todos, el titulado Titanic, realizado en 1997 por James Cameron y protagonizado por Leonardo DiCaprio y Kate Winslet. Filme que, con motivo del centenario del hundimiento del transatlántico, se ha remasterizado para su visión en 3D.

Cartel de la versión en 3D

James Cameron, productor, guionista y director canadiense de la última versión de Titanic, ha adquirido gran celebridad por haber realizado los filmes más costosos de la historia del cine: Avatar, Titanic, Terminador… Sin una filmografía prolífica, pero sí muy espectacular, grandilocuente y efectista -una veintena de títulos entre los que destacan, además de los citados: Terminator, Aliens, Abyss…-, ha intervenido también como productor o director en la realización de varios documentales como El Éxodo descodificado, La tumba perdida de Jesús o Misterios del Titanic -que precedió al filme que se reseña y al que sirvieron de preámbulo imágenes y pasajes del mismo-.
Por Titanic y Avatar, ha sido muy galardonado con los premios: Oscars, Globos de Oro y BAFTA. -Academia Británica de las Artes Cinematográficas del Cine y la Televisión-, a los mejores guión, director, película, montaje…

Cameron, en la presentación de Titanic en 3D. Londres

Inspirado en la célebre tragedia romántica de Romeo y Julieta de Shakespeare, y tomando referencias de los filmes anteriores sobre el tema, Cameron ha elaborado una sugestiva historia de amor imposible, a la que sus jóvenes y atractivos protagonistas, Leonardo DiCaprio -en el papel heroico de Jack Dawson- y Kate Winslet -Rose DeWitt, una de las supervivientes de la tragedia que mas vivieron para contarla-, han puestos buenas dosis de romanticismo y emotividad.
Como tantas veces ha ocurrido en el cine -o en la realidad-, la superación de las diferencias de clases sociales por los arrebatos del amor, entre los dos personajes protagonistas, -subrayando las culturas y conductas de los tres tipos de pasajeros de primera, segunda y tercera, que viajaban en el barco-, y que determinaron las preferencias de salvamento en el desastre -niños, mujeres, pasajeros de primera…, ya que el buque no tenía botes de socorro para todos-, confiere especial interés social y de subversión al tema.
En la cubierta de 1ª, Rose, y Jack, pasajero de 3ª
Momento idilico de los personajes

El barco de los sueños, uno de los títulos temporales que tuvo Titanic, para preservar su secreto durante el medio año que duró su rodaje, respondió también a ser elemento inspirador de su banda sonora al compositor James Horner. La banda sonora contribuyó sobremanera a la popularidad del filme, y de ella se vendieron más de treinta millones de copias. La cantante Céline Dion, quien interpretó su sentimental pasaje vocal “My Heart Will Go On” -“Mi corazón seguirá latiendo”, o libremente, “Te seguiré amando”-, vendió más de quince millones de copias de su single y obtuvo una enorme popularidad y reconocimientos con el mismo.
La tragedia romántica del filme, que al igual que toda tragedia fílmica, es un excelente medio de catarsis psicológica, personal y social, para superar la abrumadora realidad de crisis mundial en la que se vive hoy, es uno de los elementos claves que ha llevado a sus productores a su nueva versión en 3D.
A la ilusión óptica de movimiento o cinética -esencia del cine, como fenómeno de persistencia retiniana, con veinticuatro imágenes por segundo-, se suma ahora la de la tercera dimensión, basada también en un efecto de física y de ilusión óptica.
Personalmente, no creo que la nueva versión aporte ni más belleza ni más valores artísticos -a no ser los técnicos y deslumbrantes del 3D-, a la versión original.
En definitiva, una conmovedora historia, y una emotiva y bella obra de arte, cuyos numerosos valores estéticos y éticos recomendamos se vivencien y reflexionen…
Francisco Montero.


viernes, 16 de marzo de 2012

LA INVENCION DE HUGO

-Carteles originales de El Artista y La invención de Hugo Cabret-

En la reciente edición de los Premios Oscar 2012, dos grandes filmes sobre la Historia del Cine acaparaban los más importantes reconocimientos del Festival: el filme del actor, guionista y director francés Michel Hazanavicius, El Artista -temática que ya fue tratada con gran éxito en los años cincuenta, en el filme Cantando bajo la lluvia-; y el que reseñamos, de Martín Scorsese, La invención de Hugo…

La paternidad del Cine como Arte Industria, Espectáculo, Medio de Comunicación Social y Lenguaje, es un hecho histórico conocido y aceptado, pertenece a Francia.
El 28 de diciembre de 1895, los hermanos Auguste y Louis Lumière, presentaban en el Boulevard des Capucines de Paris la Primera Sesión Pública de Cine con su invento el Cinematógrafo y un breve repertorio de películas… El Cine había nacido…
Pocos años después, también en Francia, en 1902, Georges Méliès, el ilusionista y gran mago del cine, presentaba El viaje a la luna; con este filme nacían el cine como auténtico Espectáculo y los Géneros de Cine Fantástico y de Ciencia Ficción.
Francia fue, pues, la primera cuna de la gran “Fabrica de Sueños” que es el cine, y del medio de comunicación social más importante y significativo de los sucesivos siglos.

A Meliès se deben multitud de procedimientos técnicos y narrativos del cine: la construcción dramática del guión, la adecuación temporal, los efectos especiales, el trucaje, el coloreado manual de los fotogramas…
Este gran creador, construyó los primeros Estudios de Cine y filmó unas quinientas películas…
El monopolio de la industria en Estados Unidos por Thomas Alva Edison -que plagió realizaciones de Meliès-, y la Primera Guerra Mundial, llevaron a la ruina a su creciente actividad de cineasta…

Meliès, como tantos grandes creadores, acosado por las deudas, terminó tristemente sus días, junto a Jeanne d’Alcy -que fue una de sus principales actrices-, vendiendo juguetes y golosinas en un quiosco de la estación de trenes de Montparnasse… En este modesto quiosco, sería reconocido por Léon Druhot, director de la revista Ciné Journal, quién les rescataría de la cruel indigencia y del olvido…
En la amarga historia de Meliès, se basan el libro original La invención de Hugo Cabret de Brian Selznick y el filme de Martin Scorsese La invención de Hugo…

Portada del libro

Brian Selznick, es un reconocido autor estadounidense de literatura infantil, que, por su citado libro obtuvo el año 2008 la Medalla Caldecott, prestigioso Premio de la Asociación Americana de Libreros de Literatura para Niños. El libro, basado en la vida y creatividad de George Meliès, contempladas desde la visión del mundo infantil, ha servido de inspiración para numerosas actividades educacionales de ingenio, imaginación y creatividad, así como la recreación del universo fantástico de Meliès por Scorsese…

Martín Scorsese, director de La invención de Hugo

Martín Scorsese, actor, guionista, director y productor norteamericano, al ser niño de naturaleza débil y enfermiza, se refugió con frecuencia en las salas de cine, lo que fue determinando se espíritu imaginativo y ensoñador; en sus años jóvenes tuvo la intención de ordenarse sacerdote -dato importante que determinaría, los valores éticos y morales de su cine y títulos como La última tentación de Cristo-, pero su amor y vocación por la Fábrica de Sueños, pudo mucho más…
Descendiente de inmigrantes obreros italianos, sus padres -quienes intervendrían, al igual que él, en papeles secundarios, en muchos de sus filmes-, fueron los inspiradores de su primer filme documental Italianamerican.
A este seguirían más de setenta filmes, en sus diferentes facetas de cineasta -siendo destacables títulos como: Vidas al límite, La edad de la inocencia, Historias de Nueva York: Lecciones de vida, El color del dinero, Toro salvaje, El último vals, Taxi driver, Malas calles…-, en las que ha obtenido los reconocimientos y galardones más importantes del Séptimo Arte.
Junto a otros cineastas, promovió la creación de la Fundación Mundial del Cine, que se preocupa por la preservación y conservación del material fílmico importante. Hoy, es uno de los grandes directores del cine mundial, a quien se le suele vincular a las corrientes cinematográficas del Realismo Social Norteamericano, o Cine de Transformación Social, como se le denominó en anteriores décadas.

Asa Butterfield, Hugo, y Grace Moretz, Isabelle
Ben Kingsley, Meliès, en su quiosco de muñecos y golosinas

La Invención de Hugo, interpretado con carácter y sensibilidad por los niños Asa Butterfield y Grace Moret, en los respectivos papeles de Hugo e Isabelle -ambos ya famosos como protagonistas infantiles-, junto al veterano y genial Ben Kingsley -Meliès, en el filme-, por sus extraordinarios méritos, es un filme sobre la Historia del Séptimo Arte y que, sin duda pasará a formar parte de esa Historia, escrita con mayúsculas…
Por sus grandes valores: temáticos y de interés social; artísticos -interesante incursión de Scorsese en el sistema 3D-; didácticos y creativos -para el conocimiento de la Historia del Cine, y fomentar el ingenio y la imaginación-, es un filme muy recomendable que atiende no sólo a la psicología y a los intereses de los niños y jóvenes, sino a los de toda la familia y sociedad en general.
En definitiva, una magistral realización y rendido homenaje de Martín Scorsese a la Historia del Cine, genialmente rememorada en el filme, en sugestivos planos, escenas y secuencias, que aluden a lamisma y a sus momentos más estelares y deslumbrantes…
Quienes se deleitaron con el filme Cinema Paradiso, deben volver a hacerlo, inexcusablemente, con este filme delicioso…
Para los cinéfilos, un filme inolvidable, imprescindible en todas las videotecas…

Francisco Montero.

domingo, 26 de febrero de 2012

KATMANDÚ. UN ESPEJO EN EL CIELO

Victoria Subirana,  e Icíar Bollaín, dirigiendo Katmandú
  
En el reciente enero de 2012, con la reedición de su libro Una maestra en Katmandú -acerca de su labor educadora-, adquiría un especial reconocimiento en el estamento docente, la pedagoga Victoria Subirana, por su proyecto EduQual de Pedagogía Transformadora basada en el método Montessori que, desde veinte años atrás, venía desarrollando con excelentes resultados en Nepal.
Ya en noviembre de 2010, Vicki Subirana -como a ella le gusta llamarse-, recibía en Nueva Delhi, de manos del embajador español en India, la Cruz de la Orden del Mérito Civil, otorgada por el Rey Juan Carlos I, en reconocimiento a su encomiable labor con los mas pobres refugiados tibetanos en Nepal, víctimas de la opresión imperialista China.
Vicki, cuenta también con otros importantes reconocimientos internacionales, entre ellos: el Tonetti, por su labor humanitaria, Premio al “Comportamiento Humano”, Premio a los Valores de Convivencia…, dada la ejemplaridad de su extraordinaria obra.

Portada del Libro

No es de extrañar, por tanto, que una cineasta de la sensibilidad de Icíar Bollaín, muy atenta a los valores del mundo de la mujer, reparara en el libro inicial y en la obra heroica de Subirana, y la haya traído a la gran pantalla.
Bollaín, actríz y directora, se inició en el cine desde muy joven, siendo galardona con diversos premios por sus papeles interpretativos -Mejor Actriz Española en 1992, de Cartelera Turia y “Premio Ciudad de Cuenca” a su trayectoria como realizadora en el II Festival de Cine de “Mujeres Directoras”-. En 2006, fundó con otras cineastas la Asociación de Mujeres Cineastas y de Medios Audiovisuales CIMA. Hechos que denotan referidas sensibilidad y atención al mundo de la mujer.
Con casi una treintena de filmes como actriz y mas de una decena como realizadora de cortos y largometrajes -Hola ¿estas sola?, Te doy mis ojos, También la lluvia…-, Bollaín ha sido nominada en España, reiteradamente, a los Premios Goya, obteniendo los de Mejor Guión y Mejor Dirección, con el filme Te doy mis ojos, en 2003 -entre otros reconocimientos internacionales-.

Su último filme Katmandú. Un espejo en el cielo, cuyo guión ha escrito con la colaboración del prestigioso guionista Paul Laverty -pareja de Icíar-, basado en el libro y la obra de Vicki Subirana, trata, libremente, más de la aventurera vida de la pedagoga -Laia , en el filme-, que de su labor educadora.

Verónica Echegui, Laia, y Tsering Gurung, Tshiring
Saumyata Bhattarai, Sharmila


La narración cinematográfica de Katmandú, inevitablemente, nos hace reparar en el sempiterno dilema de la adecuación entre fondo y forma, y nos lleva a hacernos, entre otras, las preguntas de: ¿Ha sido idónea la transposición del relato literario al fílmico? ¿Se corresponden sus aspectos formales con el idealismo humanitario de la obra de Subirana?...
Respecto a la primera pregunta, entendemos resulta de interés la adaptación del guión, por el que Icíar Bollaín ha obtenido hace unos días su último Premio Goya 2012. No obstante, dado que el filme se ha rodado en inglés, su doblaje al español no resulta plenamente realista y expresivo.
En relación a la segunda, y dado que no se trata de un filme historiográfico ni documentalista y que pretende llegar al mayor público posible, entendemos se narre atractivamente la historia de la inquieta maestra, sin matizar en profundidad en los aspectos idealistas de la personalidad del personaje ni en la riqueza de los valores humanos de su tarea, en el problemático contexto de los ambientes mas pobres de la multicultural capital de Nepal, Katmandú, y en el de las revueltas populares del país, que sufrió Subirana.
Acaso, por ello, conociendo la trayectoria y la obra de la pedagoga, el filme pueda resultarnos narrativamente irregular y no del todo convincente; aunque, eso sí, interesante, aleccionador y agradable.
Verónica Echegui, Laia

 
Ambiente de pobreza en Katmandú

El personaje de Laia -Verónica Echegui, Premio Goya 2012 como protagonista-, aun cuando se ha filmado en abundantes primeros planos introspectivos, no logra matizar la difícil caracterización psicológica de una maestra de profundas convicciones humanitarias y educacionales; no trasciende, como sería deseable, los aspectos circunstanciales y aparenciales de la historia. Con todo y con eso, la interpretación de Verónica Echegui es enfática, pintoresca, brillante…
Acaso sea que, como Bollaín nos ha ofrecido anteriormente muy buenos filmes, le exigimos mucho más para el interesante tema de Katmandú.
De todas formas, en un momento actual -tan necesitado de fuertes convulsiones- en el que los mejores valores humanos y educacionales están tan relegados a la proselitista y manipuladora politiquería y a sus mercantilismos ideológico y económico, el filme Katmandú -que en principio iba a titularse “Canción de Katmandú-”, efectivamente, es un hermoso y lúcido espejo en el cielo, en el que los ciudadanos de los países desarrollados, debemos mirarnos, y confrontarnos con las elementales necesidades de otros lugares, otras gentes, otros prójimos…

Francisco Montero.

lunes, 6 de febrero de 2012

    NADER Y SIMIN, UNA SEPARACION

(Leila Hatami -Simin- y Peyman Moaadi -Nader-)

Todas las grandes tradiciones espirituales, preocupadas por los más altos valores humanos, nacieron en Oriente y se propagaron en Occidente… Esta referencia podría aplicarse al filme persa, titulado originalmente “Jodaeiye Nader az Simin” , del realizador iraní Asghar Farhadi, que, por su preocupación humanista, hasta el momento, ha cosechado más de una docena de primeros premios y reconocimientos en los más prestigiosos certámenes de cine occidentales de Alemania, Inglaterra, España, Suecia, Estados Unidos…
En un predominante panorama cinematográfico occidental -y sobre todo, hollywoodense-, cuyas principales preocupaciones son las intrascendentes de la comercialidad espectacular, la acción sensacionalista, el trucaje de los efectos especiales…, filmes de reflexión e introspección en los valores humanos, que dejan huella, como Nader y Simin, una separación, suelen ser una extraordinaria minoría.
Asghar Farhadi, su director y guionista, hasta la fecha, no es un cineasta muy prolífico, pero lo que evita en profusión, lo gana en intención. Con sólo media decena de filmes -Bailando en el polvo, Preciosa ciudad, Miércoles de fuegos artificiales, A propósito de Elly, y el que reseñamos-, ha obtenido un prestigio y un reconocimiento muy especiales. Su cine está siendo considerado como de nueva corriente de Realismo Social -al que preocupan profundamente las relaciones humanas- de trascendencia universal.

Asghar Farhadi

Lo primero que interesa del filme Nader y Simin, una separación, es su elaborado y magnífico guión. Su historia, plena de reflexiones morales -pero no moralista- dice Farhadi, le sobrecogió en Berlín, durante otro trabajo, obligándole a trasladarse a Irán y concentrarse en ella, hasta su realización.

La separación del joven matrimonio de Nader y Simin, aunque transcurre en el contexto de la sociedad iraní, tiene carácter de universalidad y es aplicable a cualquier matrimonio de cualquier sociedad o país. Su trama admite multiplicidad de lecturas y deja abiertas al espectador las soluciones de los muchos problemas sociales, culturales y morales que plantea. En esa originalidad de posibilitar que el espectador se convierta en testigo y conciencia, en intérprete y partícipe clave de la historia, radica buena parte de su interés…
La ruptura del matrimonio de la joven pareja, no sólo consiste en la mera separación de dos personas cuyos caracteres se han vuelto divergentes por sus contrapuestas vivencias individuales, sino que ésta viene a ser la consecuencia de las divergentes y antagónica separaciones imperantes en la sociedad que les ha tocado vivir…
Hay una acentuada separación entre las costumbres ancladas en el pasado y que se encarnan en el anciano abuelo (Ali Asghar), enfermo de alzheimer, quien no cuenta ya con futuro, dependiendo de su hijo Nader; frente a la nieta adolescente (Sarina Farhadi), que tiene toda la vida por delante, y para la que Simin, la madre, desea un futuro mejor fuera de su atrasado país… Es el profundo abismo que separa al pasado del futuro….
Se da una acusada separación entre la acomodada familia da Nader, empleado de banco y sin problemas económicos; frente a la de la familia de Razieh (Sareh Bayat), contratada para cuidar al abuelo, quienes malviven acosados por las deudas… Es la terrible sima que separa a la pobreza de la riqueza…
Se tratan otras muchas separaciones como son las de: la cultura, frente a la incultura; la justicia, frente a la injusticia, la religiosidad, frente a la superchería; la imposición de la violencia, frente al sometimiento desvalido…
Redundando todas ellas en la insondable paulatina separación de dos caracteres extremadamente orgullosos y egocéntricos, que se han vuelto incompatibles…

Sareh Bayat y Sarina Farhadi

Peyman Moaadi, Ali Asghar Shahbazy y Babak Karimi

Farhadi dice que es extremadamente cuidadoso en la elección de su equipo artístico y que este cometido le lleva buen tiempo. Los resultados de este filme demuestran la eficacia de su meticulosa tarea, ya que ambos equipos de actrices y actores, han sido galardonados en conjunto, con sus respectivos Osos de Plata, máximos reconocimientos a la interpretación, del Festival Internacional de Cine de Berlín.
El Oso de Oro obtenido como Mejor Filme, en el prestigioso Festival, avala su consideración como obra magistral, plena de genialidad, de realismo y expresividad, y de valores cinematográficos.
En definitiva, un filme excepcional, emotivo y sugerente, abierto a multiples lecturas y gustos,y que a nadie deja indiferente...
Francisco Montero.